Ver a un ser querido sufrir un ataque de ansiedad o vivir en un estado de preocupación constante genera mucha impotencia. Queremos ayudar, pero a menudo no sabemos qué decir o qué hacer.

Ayudar a alguien con ansiedad no consiste en arreglar su problema, sino en convertirte en un lugar seguro donde su sistema nervioso pueda empezar a regularse. En este artículo, te proporciono algunas claves para que puedas estar ahí y acompañar a esa persona que tiene ansiedad.

Lo que sí debes hacer: presencia y validación

  1. Valida su emoción. La persona sabe que su miedo es irracional, pero lo siente como real. En lugar de decirle “no te ponas así”, dile “entiendo que lo que sientes es muy desagradable, estoy aquí contigo”.
  2. Mantén la calma. La ansiedad es contagiosa. Si tú te pones nervioso, confirmas el miedo de la otra persona. Tu voz tranquila y tu respiración pausada son su mejor medicina.
  3. Pregunta qué necesita. No asumas. Lo que tú necesitas, no tiene porque ser lo que necesita el otro. Algunas personas necesitan un abrazo físico, mientras que otras necesitan espacio o que simplemente les hables de otro tema para distraerse.

Lo que no debes hacer

  1. Evita las frases prohibidas. Las frases como “cálmate”, “no es para tanto”, “tienes que poner de tu parte” o “¿por qué estás así?”, solo aumentan la culpa y la sensación de soledad de quien está padeciendo ansiedad.
  2. No fuerces soluciones inmediatas. En medio de una crisis de ansiedad, el cerebro racional está apagado. No es el momento de dar lecciones de vida o soluciones lógicas. Eso vendrá después. Ahora, acompaña.
  3. No te conviertas en una muleta permanente. Ayudar no es hacer todo por la otra persona. Si haces todo lo que a ellos les da miedo, refuerzas su creencia de que no son capaces y puedes llegar a perpetuar el ciclo de la ansiedad.

Técnica de auxilio en un ataque de pánico

Cuando estamos en medio de un ataque de ansiedad, la respiración profunda no nos sirve de mucho. Es más útil, traerlo a la situación presente para que conecte con lo que ahora hay a su alrededor.

Ayúdale con esta técnica de anclaje para devolverlo al presente: Pídele que nombre 5 cosas que vea, 4 cosas que pueda tocar, 3 sonidos que escuche, 2 olores que perciba y 1 sabor que pueda notar.

No obstante, esto solo es una estrategia que en un momento de crisis puede ser útil, sin embargo, es importante recordar que tú eres su apoyo, no su terapeuta.

Si notas que la ansiedad está limitando su vida o que tu salud mental está sufriendo por el cuidado del otro, es el momento de sugerir ayuda profesional.

Si crees que puedes necesitar ayuda, en Psynthesis Psicología estamos a tu disposición.

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