¿Cuándo acudir a terapia de pareja?

Cuando acudir a terapia de pareja

¿Cuándo acudir a terapia de pareja?

En anteriores posts del blog hemos comentado qué es la terapia de pareja y en que se basa. Pero, ¿cuándo sabemos que debemos acudir a terapia de pareja? ¿Cuáles son los indicadores que debemos tener presentes? ¿Existe alguna norma concreta para ir a consulta? ¡Vamos a verlo!

¿Cuándo se debe acudir a terapia de pareja?

Ya hemos visto anteriormente que la terapia de pareja es un proceso terapéutico, y que su función es sanar aquella relación conflictiva cuando los anteriores recursos no han resultado efectivos.

Al ser el núcleo del tratamiento la relación de pareja, y no el individuo en sí, no es necesario recibir un diagnóstico de trastorno mental.

Sin embargo, esta ventaja también puede resultar un inconveniente, ya que en la terapia de pareja se reflejan ambos puntos de vista, y es muy posible que ambos no coincidáis en lo que a la relación se refiere.

Muchas veces ocurre que uno de los dos se está planteando la relación y la otra persona ni siquiera lo sabe. En otras ocasiones, parece que la relación va muy mal y poco tiempo después ocurre algo que reaviva la llama, haciendo que nos replanteemos si lo que nos estaba pasando era importante o no.  Ocurre otras veces que son tan graves los problemas, que normalizamos la situación y damos por hecho que es una fase más en la relación.

Es posible que esté ocurriendo esto en tu relación y no lo hayas podido ver. Lo interesante de estas incongruencias es poder darnos cuenta de que algo no funciona, y respondernos a la pregunta “¿deberíamos ir a terapia de pareja?”

 

El momento de ir a terapia de pareja

No existen unas normas básicas o universales para acudir a terapia. Esto depende sobre todo del nivel de satisfacción en la relación y la calidad de la misma.

Sin embargo, sí que existen pequeñas pautas o señales que te pueden estar avisando de que algo no cuadra del todo y que es necesaria la ayuda de un especialista.

Entre estas señales podemos encontrar:

  • Falta de comunicación. Es uno de los mejores indicadores de que en la relación algo falla. Es probable que sintáis que la comunicación se ha perdido o que evitáis comunicaros por temor. Asistir a terapia de pareja por este motivo os puede proporcionar las herramientas necesarias para que vuelva a fluir la comunicación entre vosotros.
  • Falta de afectividad y relaciones íntimas. Esto involucra una gran gama de situaciones, y no sólo en el ámbito sexual. Si ya no os demostráis amor a través de caricias, besos o abrazos; si no sois capaces de miraros a los ojos, es muy probable que algo esté sucediendo y necesitéis acudir a terapia.
  • Uno de los dos prefiere actividades para evitar al otro. No me malinterpretéis. No quiero decir con esto que en una pareja los dos deban estar juntos y hacer todo juntos. Me refiero a que uno de los dos utilice el trabajo, u otra actividad, cómo pretexto para no pasar tiempo con su pareja. Seguramente esto se deba a un problema subyacente, y entenderlo es la clave para poder sanar la relación.
  • Uno de los dos ha cometido una infidelidad. Es una de las situaciones más complicadas para una pareja. Incluso si se ha terminado la relación con el tercero, la dinámica en la relación va a cambiar drásticamente. Por un lado, la persona que ha sido engañada va a ver mermada su autoestima y seguridad. Por otro lado, la persona infiel va a sentirse vigilada y en una lucha constante por demostrar su arrepentimiento. La terapia de pareja os puede ayudar a ver si realmente queréis seguir con la relación, y si es así, entender los motivos por los que sucedió esta situación y cómo abordarlo de la mejor manera posible.
  • No coincidís en los planes de futuro. Las discrepancias en una relación son algo normal. Uno puede querer una cosa y la otra persona puede querer otra. Sin embargo, las relaciones no sólo son el modo en el que se experimenta el presente, si no también el futuro. Si no coincidís en lo que queréis que os depare el mañana, si no tenéis puesta la mirada en un mismo futuro, es posible que necesitéis pararos un momento y reflexionar sobre lo que queréis encontrar en la relación.
  • Se está pasando por una crisis puntual. Con esto me refiero a que sabéis exactamente el porqué del malestar en la relación. Por ejemplo, puede deberse a que a uno de los dos le han despedido del trabajo y esto ha afectado a la relación. También puede ser por la muerte de un ser querido, por problemas económicos o que uno de los dos está pasando por un proceso terapéutico individual y de un modo u otro ha afectado a la pareja.

Estos son sólo algunos de los grandes motivos por los que las parejas suelen ir a terapia. No obstante, cada relación es un mundo, y sus circunstancias también lo son.

Cómo ya he comentado, el mejor indicador es la falta de comunicación, ya que a esto suele subyacer un problema mucho más profundo y que no ha sido revelado.

Si sientes que la calidad de tu relación se ha visto desmejorada, que ya no sois ese equipo que erais, que la visión de futuro se ha perdido o que ya no existe esa llama o chispa, seguramente necesitéis ayuda de un terapeuta.

Acudir a terapia de pareja no significa que la relación ha fracasado, si no que estáis luchando por ella y que queréis recuperar lo que habéis perdido.

Si necesitáis acudir a terapia, tanto de pareja cómo de forma individual, por favor, no dudes en contactarnos. Estaremos encantados de ayudarte.

¡Nos vemos en el próximo artículo!

Pablo Viñuela

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