Depresión y ansiedad

Depresión y ansiedad

Depresión y ansiedad

Muchas veces la ansiedad y depresión presentan síntomas comunes, llegando incluso a manifestarse a la vez. En este artículo vamos a entender cuál es el funcionamiento de ambas, las características que las asemejan y sus diferencias.

Depresión y ansiedad

La ansiedad y la depresión son dos trastornos que presentan características comunes, y que pueden dar lugar a confusión. Ambas implican problemas emocionales, cognitivos y conductuales.

Vamos a explicar brevemente en qué consiste tanto la depresión como la ansiedad, dando paso a las características comunes y diferenciales.

 

La depresión

Todas las personas nos hemos sentido tristes alguna vez en nuestra vida. Cada emoción tiene su función. Es cierto que las personas deseamos unas emociones sobre otras, como puede ser la alegría o la sorpresa; pero eso no quiere decir que otras emociones no sean necesarias, como es el caso la tristeza.

La tristeza es una emoción que nos ayuda a reparar las heridas internas, el dolor. Es una forma de sanar. El problema ocurre cuando la tristeza se convierte en algo crónico.

La depresión clínica es una enfermedad grave, y que describe un trastorno del estado del ánimo. Pertenece al sistema de conservación y regulación de la energía, transformándonos física y mentalmente. Cambia nuestro modo de pensar y de sentir.

El estado de ánimo deprimido aparece ante eventos pasados que implican una pérdida, una degradación o un fallo. Una ruptura de pareja, la pérdida del trabajo, o la muerte de un ser querido son sólo algunos de los ejemplos que pueden ocasionar un cuadro depresivo.

La depresión clínica nos hace pensar que somos inútiles y que no valemos. Nos quita toda esperanza, y causa pérdida del placer en la vida diaria. Hace que perdamos el sentido de nuestra propia existencia, que dudemos de nosotros y de los que nos rodea. Anula nuestra autoestima, nos hace sentir inferiores, e incluso, nos lleva a la culpa.

Esto, además de ser puramente dañino para la persona que lo sufre, también se expande a todas las esferas y ámbitos de su vida, haciendo que deje de ser y sentirse productivo en el trabajo; provocando tensión en sus relaciones más cercanas; agravando condiciones médicas; e incluso, en casos extremos, puede llegar a provocar el suicidio.

 

La ansiedad

La ansiedad es un sistema de alerta, que nos permite anticiparnos ante situaciones de peligro o amenaza. Al igual que la tristeza, tiene un gran componente adaptativo, ya que pone en marcha mecanismos de conducta como la huida, la evitación o la lucha. Nos prepara para lo que está a punto de venir.

¿Esto qué quiere decir? Que la ansiedad no aparece por eventos pasados, si no que se refiere al futuro, lo que aún no ha llegado o está por venir. Puede aparecer ante el temor de realizar un examen, horas previas al momento de casarse o de sufrir una operación médica.

La ansiedad por sí sola no es dañina. El problema ocurre, al igual que la tristeza, cuando se presenta prolongada en el tiempo, cuando aparece constantemente o cuando es desmesurada en comparación con el estímulo que la genera. Esto, a su vez, provoca cambios en la conducta, llegando incluso al desarrollo de fobias; y, por lo tanto, alterando el estilo de vida de la persona.

Además, a diferencia de la depresión, la ansiedad no tiene variación a lo largo del día (excepto algunos casos concretos); y tampoco se ve afectada por las diferentes estaciones del año (la depresión suele aparecer más en invierno u otoño, cuando hay menos horas de luz)

Para finalizar, la ansiedad no implica una pérdida en la capacidad de disfrute y placer, como si sucede con la depresión.

 

¿Pueden aparecer a la vez la ansiedad y la depresión?

Tanto la depresión como la ansiedad son respuestas ante estímulos externos e internos, por lo que es muy importante la atribución que demos ante lo que ha ocurrido o va a ocurrir.

Las atribuciones son las interpretaciones que generamos ante lo que percibimos. Por un lado, en el caso de la ansiedad, si percibimos una amenaza, se disparará nuestro sistema de alerta. Por otro lado, si se percibe una pérdida o un fallo, se activará nuestro sistema de conservación de la energía, es decir, la depresión.

En muchas ocasiones podemos encontrar casos en los que personas claramente depresivas presentan síntomas ansiosos, ocurriendo también al contrario. Personas con ansiedad crónica y que tienen síntomas depresivos. Esto se explica porque muchas veces, la propia pérdida también implica una amenaza, o al revés, activando de esta forma ambos mecanismos.

También la ansiedad y la depresión generan conductas y pensamientos parecidos, como puede ser quedarse encerrado en casa, aunque las causas sean distintas. En el caso de la depresión, esto ocurre por la falta de energía; mientras que en la ansiedad, sería consecuencia del miedo.

Espero haberte ayudado, querido lector, a discernir un poco entre depresión y ansiedad, y a entender cómo funciona cada una de ellas. Recuerda que en Psynthesis Psicología somos especialistas tanto en depresión como en el tratamiento de la ansiedad, así que no dudes en concertar una cita si lo necesitas. ¡Podemos ayudarte!

¡Nos vemos en el próximo artículo!

Pablo Viñuela

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