Duelo por mascotas

duelo por mascota

Duelo por mascotas

La pérdida de un ser querido es una de las situaciones más dolorosas que puede experimentar el ser humano. Pero, ¿qué ocurre cuando se trata de un duelo por mascotas? ¿Reaccionamos de la misma forma ante la pérdida?

Todos hemos perdido a alguien importante en algún momento de nuestra vida. Sabemos lo doloroso que es tener que despedirse y dejar ir a quien fue tan importante para nosotros. A pesar de esto, muchas personas no llegan a comprender lo duro que es perder a una mascota. Quien no ha tenido, no comprende que su pérdida es tan dolorosa como la de un amigo, un padre, un hermano, etc. Porque ese compañero que tuvimos, es más que un animal que está en nuestra casa y vive con nosotros: es familia. Ha estado en nuestros días buenos, y en los malos; nos ha acompañado desde el primer día que entró en nuestras vidas; y su pérdida es tan grande y abrumadora que muchas veces nos perdernos, nos paralizamos. Nos destroza.

Son muchos, los pacientes con los que hemos trabajado y elaborado el duelo por su mascota. Tristemente, hace apenas unos días, hemos tenido que vivir esta pérdida personalmente. Por eso, me gustaría tomarme la libertad de dedicar este artículo a Pelusa, una gran guerrera. Tras 17 días de tu partida y después de convivir 16 años con nosotros, con más fuerza que nunca podemos decir que jamás te olvidaremos y que siempre estarás con nosotros. Hemos tenido la suerte de que hayas sido una más en nuestra familia. Te queremos infinito, ahora y siempre.

duelo por mascota

 

¿Qué es el duelo por mascotas?

Hace unas semanas, dedicamos una publicación del blog para hablar sobre el duelo, debido sobre todo a la incertidumbre y dolor que ha provocado el covid-19 en el panorama actual. En él, pudimos hablar de cómo afrontar la pérdida en la distancia; gestionar de algún modo el hecho de no poder despedirnos del ser querido; y, a grandes rasgos, exponer qué es exactamente el proceso del duelo.

La pérdida de un familiar, un amigo o un ser querido, es una experiencia realmente dolorosa para el ser humano. Hoy en día, existen multitud de estudios que demuestran el impacto que tiene el duelo en las personas. Pero, ¿qué ocurre cuando tenemos que despedirnos de nuestra mascota?

Se ha demostrado que el duelo por mascotas es equiparable al que se experimenta tras una pérdida humana (recordemos que para nosotros son muy importantes), teniendo una duración de entre 6 meses y un año.  En el duelo por mascotas, al igual que en cualquier otro tipo de duelo, si no se vivencia de forma sana y natural, se puede desembocar en sufrir patologías psicológicas: síntomas físicos; emocionales; problemas de sueño; o pérdida de apetito.

 

Dificultades en el duelo por mascotas

Una de las grandes dificultades que tienen las personas cuando su mascota fallece, es que muchas veces no pueden reconocer el duelo de cara a la sociedad. Entre los sentimientos que se produce, está sentir que la sociedad no permite expresar el duelo, básicamente porque la situación no es “merecedora”. Muchas personas no quieren reconocer que no son sólo animales, son nuestros amigos, nuestros compañeros. Es decir, creen que la unión que se tenía con la mascota no es tan fuerte ni tan importante como para vivir el duelo.

Se llegan a escuchar frases del tipo “si sólo era un perro, tampoco es para tanto” o “no pasa nada, te puedes comprar o adoptar otro”.

Este tipo de actitudes no favorecen el transcurso natural del dolor que produce la pérdida. Es más, producen en la persona la obligación de actuar de forma “normal”, escondiendo su necesidad de hablar, de llorar y de compartir su dolor con los otros.

Por suerte, esta idea está cambiando, debido sobre todo a la relevancia que tienen las mascotas en el núcleo familiar, considerándose miembros indispensables, compañeros de vida y amigos peludos.  En definitiva, como os decía, las mascotas son un miembro más de la familia.

Si has perdido a tu mascota, permítete hablarlo y compartirlo. Tienes todo el derecho y eres merecedor de expresar cuánto querías a tu mascota y cuánto la echas de menos.  Apóyate en tu círculo más cercano, y no sientas vergüenza por ello. Seguro que tus amigos y familiares te acogerán, y te permitirán expresar y compartir todo lo que sientes.

Otra de las dificultades que encontramos ante la pérdida de un amigo peludo es que muchas veces se acompaña con el sentimiento de culpa. Al ser nosotros los responsables del animal, lo que a éste le suceda es nuestra responsabilidad; y, por lo tanto, hay una relación de dependencia. Unido a esto, muchas veces la muerte se produce por eutanasia. Se debe tomar la triste y durísima decisión de dormir a nuestro amigo. Este hecho complica aún más la situación y agrava el sentimiento de culpa. En ocasiones, puede verse cómo una forma de liberar al animal de su sufrimiento, pero en otras puede hacer sentir a la persona como la causa y artífice de la muerte. Se puede sentir que se le ha traicionado, que se le ha fallado; y esta culpa puede acompañarnos durante mucho tiempo.

Además, a veces es complicado poder elaborar adecuadamente el duelo por nuestra mascota, ya que no hemos podido despedirnos cómo creemos que se merece. Los ritos funerarios son una parte muy importante en el duelo, y nos permiten darle el último adiós a nuestro amigo o familiar. El hecho de que los ritos no estén tan arraigados en la despedida de nuestra mascota, dificulta aún más el proceso del duelo.

Si has perdido a tu mascota, puedes realizar algún tipo de acto a modo de despedida. Puedes incluso comentárselo a amigos y familiares, y que entre todos hagáis una especie de velatorio: decir unas palabras en su honor; realizar un minuto de silencio en su memoria; o algún tipo de actividad, como, por ejemplo, plantar un árbol.

Tu mascota ha pasado los mejores momentos de su vida contigo, y ambos os merecéis poder despediros de una forma amorosa y rodeados de vuestros seres queridos.

 

¿Qué puedo hacer para pasar el duelo?

El duelo se divide en fases. En primer lugar, encontramos la negación, dónde evitamos entrar en contacto con la pérdida. Es completamente normal que no estés preparado para afrontar el dolor, pero si es beneficioso para ti que guardes sus juguetes u objetos en una caja o que los dones. No hay prisa para hacerlo, tómate todo el tiempo que necesites para hacerlo; pero es buena que sepas que aferrarte a esas pertenencias te dificultará avanzar en el duelo.

La segunda fase se refiere a la expresión de emociones. Realizar un rito de despedida te permitirá darle cabida a tus sentimientos y emociones. También hacerlo rodeado de amigos y familiares, permitiendo apoyarte en los otros y compartir el mar de emociones y sensaciones que te acompaña.

La tercera fase es la reconstrucción de la vida cotidiana. Poco a poco irás viendo el hueco que ha dejado en tu vida tu mascota. Te darás cuenta de rutinas que teníais juntos y no lo habías notado hasta ahora, cómo las horas de la siesta juntos, jugar con la pelota o el modo que tenía de “molestarte” cuando estabas trabajando con el portátil.

La última fase es la de relacionarnos con el recuerdo de nuestra mascota. Pero no será de una forma dolorosa e intensa, si no que será un recuerdo agradable, nostálgico, seguro y sereno.

Existe un largo recorrido entre el principio y el final del duelo por nuestra mascota, cuando ya podemos avanzar y entrar en contacto de forma tranquila con el recuerdo, pero no hay urgencia en ello. Date el tiempo que necesites, comparte y habla con tus personas más cercanas, permítete refugiarte en tu dolor y permítete también distraerte de ello. Despídete de tu amigo peludo como lo necesites y con quien necesites, y, sobre todo, exprésate. Tienes todo el derecho del mundo; y tu mascota también.

Si estás sintiendo que el proceso del duelo por tu mascota te está siendo difícil y te está perjudicando, puedes ponerte en contacto con nosotros, somos psicólogos especialistas del duelo. Será un placer ayudarte en este durísimo momento que estas viviendo y acompañarte en tu pérdida. No estas sólo, y sí lo deseas, nosotros podemos estar a tu lado.

Pablo Viñuela

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