• 633 46 14 62
  • contacto@psynthesispsicologia.es

Estados y tipos de la tristeza y del dolor

estados de tristeza y dolor

Estados y tipos de la tristeza y del dolor

Todos experimentamos estados de tristeza y dolor en determinados momentos de nuestra vida. Se presenta como un sentimiento de dolor, vacío y frustración que puede llegar a afectar a las decisiones que tomamos y a nuestra forma de interpretar el mundo.

La tristeza es una emoción universal que compartimos todos los humanos y algunas especies animales, y aunque hablemos de una única emoción, podemos clasificar diferentes tipos de tristeza y dolor, según su función y su origen.

Qué es la tristeza y cuáles son sus síntomas

Por lo general se puede definir como una sensación de falta de energía, fatiga, malestar e incomodidad que va acompañada de una mayor necesidad de introspección y aislamiento, un descenso de la autoestima y, a veces, cierta opresión o vacío en el pecho o en el estómago.

Al mismo tiempo, se presentan síntomas físicos como un tono muscular más débil, movimientos más lentos, somnolencia o falta de apetito. A nivel cognitivo es normal perder el interés por el entorno, la capacidad de atención disminuye y se crean rumiaciones sobre la cuestión que ha desencadenado la tristeza.

Por qué nos sentimos tristes

La tristeza aparece como una reacción ante algún acontecimiento, exterior o interior. Esto quiere decir que podemos sentirnos tristes por sucesos de fuera o por pensamientos y reflexiones que nos hacen ser conscientes de ciertas limitaciones o problemas.

La tristeza y el dolor emocional son reacciones tanto psíquicas como fisiológicas, aunque cada persona vive los estados de tristeza y dolor de forma única.

Por qué es importante la emoción de la tristeza

Aunque a nadie le gusta estar triste, esta emoción tiene una función adaptativa y cumple un papel importante en nuestra supervivencia.

  • Tanto la tristeza como el dolor, emocional o físico, sirven para impulsarnos a realizar alguna acción que nos ayude a salir de una situación inconfortable.
  • También impulsa el aprendizaje, al facilitar que hagamos los cambios necesarios para no volver a pasar por esa situación aversiva.
  • Por otra parte, la tristeza también es una herramienta para determinados procesos psicológicos que implican cambios profundos en la realidad de quien la experimenta.

Estados de tristeza y dolor

Como decíamos, existen diferentes tipos de tristeza entre los que se pueden reconocer los siguientes:

Tristeza adaptativa

Tiene lugar de forma justificada y en respuesta a una situación desencadenante. Es una tristeza funcional que hace que nuestro cuerpo reduzca su capacidad funcional para pausar su actividad y procesar la información, asimilarla, aceptarla y seguir adelante. Este tipo de tristeza es saludable, tiene una duración determinada y con el tiempo disminuye por si sola.

Un ejemplo es duelo ante un fallecimiento o el dolor ante una ruptura de pareja.

Tristeza desadaptativa

Por lo general, la tristeza cumple una función adaptativa, pero puede ocurrir que, por determinadas circunstancias, la emoción se prolongue en el tiempo sin posibilidad a una gestión adecuada. En estos casos el sufrimiento se extiende de manera persistente y puede desembocar en un estado más grave de angustia.

Un ejemplo es la fatiga por compasión, que afecta a personas que están en contacto con el sufrimiento ajeno, como médicos, bomberos, veterinarios, voluntarios, etc.

Tristeza patológica

La tristeza patológica se diferencia de la desadaptativa en que las sensaciones se presentan de forma desproporcionada respecto a la situación que la desencadena. Conlleva síntomas como un fuerte desánimo, aislamiento e incapacidad para reaccionar y resolver la situación. En los casos más graves puede ir de la mano de comportamientos autodestructivos, como abuso de sustancias o autogestiones. Es un estado emocional que se asocia a algunos trastornos.

Depresión

Los estados de tristeza y dolor se asocian con la depresión, aunque estar deprimido es mucho más que estar triste. Algunos de los síntomas de la depresión son la anhedonia, que es la incapacidad para sentir placer, los trastornos del sueño, cambios en el apetito y una percepción del mundo negativa y catastrofista. A veces, una mala gestión de las emociones pueden llevar a una persona a experimentar una tristeza desadaptativa o patológica y terminar desarrollando un trastorno depresivo.

Entender los mecanismos de nuestro cerebro y las funciones de nuestras emociones puede ayudarnos a comprendernos mucho mejor. En cualquier caso, si no podemos atender lo que nuestra psique nos pide a través de las emociones, siempre tenemos la opción de pedir ayuda, no lo dudes, en Psynthesis Psicología, somos expertos en terapia psicológica.

Compartir en redes sociales

Deja tu mensaje