¿Son fiables los test de inteligencia?

son fiables los test de inteligencia

¿Son fiables los test de inteligencia?

Los test de inteligencia necesitan tener una alta fiabilidad para no errar en los resultados finales. Pero, ¿qué es la fiabilidad? ¿Para qué nos sirve conocer el cociente intelectual?

¿Los test de inteligencia son fiables?

Anteriormente en el blog, hemos dedicado varias publicaciones a hablar sobre los test de inteligencia, explicando, por ejemplo, los tipos de test de inteligencia que hay, los test de inteligencia específicos para niños o la teoría de las inteligencias múltiples.

A modo de resumen, los test de inteligencia son pruebas destinadas a medir y evaluar ciertos conocimientos, aptitudes y funciones. Si bien es cierto que existen varios tipos de inteligencia, a su vez, existen test concretos para valuar cada una de ellas.

Pero, ¿son fiables los resultados de un test de inteligencia?

La fiabilidad de un test de inteligencia se refiere a la ausencia de errores de medida; es decir, el grado de consistencia y estabilidad de las puntuaciones obtenidas a lo largo del tiempo y con el mismo instrumento de medición.

Obviamente, dependiendo el test que usemos, la fiabilidad será una u otra. En Psynthesis Psicología utilizamos las Escalas Wechsler, ya que su coeficiente de fiabilidad promedio se encuentra de 0´81 a 0,94, puntuaciones de buenas a excelentes, siendo la puntuación 1 la fiabilidad máxima.

 

Los test de inteligencia y el CI

El cociente intelectual (CI) es un estimador de la inteligencia general, y es el resultado que obtenemos al aplicar algunos test estandarizados, como pueden ser las Escalas Wechsler o el test de Factor G.

Es una herramienta estandarizable y cuantificable, que nos ayuda a situarnos en comparación con un grupo de referencia. Por ejemplo, si aplicamos un test para obtener el CI a un adolescente, no tendría sentido comparar su puntuación con una población adulta, ya que el adolescente está en una etapa y desarrollo evolutivo distinto. Por lo tanto, deberíamos comparar su resultado con los de una población de adolescentes para no sesgar el resultado.

Decimos que el CI es un estimador de la inteligencia general, debido a que existe la teoría de que el ser humano posee diferentes tipos de inteligencia, como, por ejemplo, la inteligencia musical o la inteligencia interpersonal.

Hoy en día, los diferentes tipos de test de inteligencia se basan en las diferentes teorías y marcos teóricos de la inteligencia, por lo que incluyen puntuaciones sobre ámbitos de competencia específicos. Es decir, miden el lenguaje, la inteligencia visual-espacial o la inteligencia lógico-matemática entre otros.

Por lo tanto, obtener el CI, es decir, la inteligencia general, no nos aporta toda la información respecto a las capacidades, conocimientos y aptitudes de la persona.

Lo que sí que nos aporta el cociente intelectual es una aproximación, un resumen objetivo y fiable, del nivel que tiene la persona de inteligencia. El CI es la principal característica psicológica (ojo, que no la única) que nos indica la capacidad de adaptarnos a las situaciones complejas y novedosas, producir una respuesta en base a ellas y resolver problemas. Y, en general, los test de inteligencia son fiables para la obtención del cociente intelectual.

 

¿Para qué nos sirve obtener el CI?

Hemos comentado que el CI nos ayuda a identificar el nivel de inteligencia de una forma muy precisa.

Existen ocasiones en las que es indispensable obtener el CI, como, por ejemplo, para pertenecer a MENSA, la asociación de personas de alto cociente intelectual.

También se usa para valorar el nivel de afectación en las capacidades de una persona que haya sufrido un traumatismo craneal, para diagnosticar a un discapacitado por razón de una posible discapacidad intelectual o para priorizar aspirantes a un determinado empleo o plaza universitaria.

Debido a la fiabilidad de los test de inteligencia, en la mayoría de las ocasiones se usa para la orientación educativa y profesional en niños y adolescentes. Muchas veces es necesario realizar estas evaluaciones para verificar que el niño o niña necesita avanzar un curso, debido a que el nivel de educación que está recibiendo es insuficiente.

 

La inteligencia y el CI, un arma de doble filo

Cabe mencionar que, por muy alto que sea el CI obtenido, no es un predictor del éxito de la persona.

Para poder entender ampliamente esto, te aconsejo estimado lector, que eches un vistazo a la publicación del blog titulada “¿Qué tipo de inteligencia tienes?”, donde hablamos de los tipos de inteligencia que existen.

Básicamente la idea es que cada persona destaca, en mayor o menor grado, en un tipo de inteligencia. A unas personas se les da mejor las matemáticas, a otros la música y otros tienen un alto grado de inteligencia interpersonal.

En definitiva, podemos obtener un alto CI, pero poseer escasa inteligencia emocional o creatividad.  Lo importante es saber para qué nos sirve conocer el CI, pero nunca debemos permitir que ese número, ya sea 100, 85, o 120, nos defina y nos limite.

Las personas somos mucho más que un número. Lo importante es saber en qué somos buenos, sacarle partido y provecho a nuestras capacidades, y a los ámbitos y aspectos en los que destacamos.

Por poner un ejemplo, yo bailo fatal y tengo una coordinación corporal bastante escasa. De pequeño no destacaba en los deportes, y eso me frustraba mucho. Pero con el tiempo entendí que eso no era malo. Tengo muchas cualidades y aptitudes, y me gusta ponerlas al servicio de los demás. Por eso mismo me hice psicólogo y escribo artículos, porque me gusta y me hace feliz.

Eso sí, si salgo por la noche a pasármelo bien a algún sitio, por supuesto que bailo. Puede que no tenga una gran destreza, pero disfruto haciéndolo.

 

Si estás interesado en saber más sobre este tema, estaremos encantados de ayudarte, tenemos amplia experiencia en la evaluación de la inteligencia. Puedes ponerte en contacto con nosotros para la aplicación de un test de inteligencia y obtener así tu CI.

¡Nos vemos en el próximo artículo!

Pablo Viñuela

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