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Frases tranquilizadoras para la ansiedad

Frases tranquilizadoras para la ansiedad

Frases tranquilizadoras para la ansiedad

Los amigos, la familia o incluso productos nos bombardean con mensajes irrealistas y frases hechas. A continuación, te detallamos el peligro de estas misivas y qué podemos hacer para adaptar esas verbalizaciones a otras más realistas.

¿Qué es la ansiedad?

Preocuparse por el presente o por el futuro; sensaciones de inquietud; nerviosismo; temor o pánico; y síntomas como irritabilidad, tensiones musculares, trastornos del sueño o náuseas.

Cuando experimentamos ansiedad todo esto es posible.

A diferencia del miedo, que necesita de la amenaza en el presente para existir, la ansiedad se experimenta por el temor hacia un estímulo o acontecimiento peligroso que está aún por suceder.

Por este motivo, las cogniciones y pensamientos cobran un papel principal a la hora de poder gestionar, manejar o disminuir la ansiedad percibida.

Sin embargo, muchas veces no disponemos de los recursos o apoyos suficientes para poder llevarlo a cabo; e incluso, tampoco somos capaces de hacerlo cuando el que sufre está a nuestro lado.

En esos momentos es normal encontrarnos con la incomodidad de los silencios; las ganas de ayudar al otro o de resolver sus problemas; y, por lo tanto, es común que se sienta la necesidad de hablar desde el positivismo más absoluto, en vez de simplemente escuchar y acoger a la persona que nos está mostrando su dolor.

Uno de los principales problemas a la hora de enfrentarnos a la ansiedad es que parece que no somos capaces de sostenerla; y, en vez de partir desde el dolor, el miedo o la preocupación, nos vamos al polo apuesto.

Hablamos de la felicidad, de que el tiempo todo lo cura, de que la persona puede alcanzar todo lo que se proponga o de las maravillas que tiene a su alrededor, maravillas que, por mucho que las tenga enfrente, no va a ser capaz de verlas ni reconocerlas porque la persona está experimentando otra cosa, en este caso, ansiedad.

Mensajes idealistas VS mensajes realistas

Aparte de esta dificultad en la comunicación interpersonal, hoy en día es muy común encontrarnos productos con eslóganes o frases motivadoras, encaminadas a hacernos creer que con solo repetirnos ese mantra el problema desaparece.

Tazas a lo Mr. Maravilloso donde pone “tú todo lo puedes”, camisetas que dicen “con una sonrisa todo se consigue” o agendas en cuya portada se lee “si te esfuerzas, no habrá sueño que se te resista”.

Este tipo de contenidos, por muy buenas intenciones que tengan (sobre todo económicas), nos alejan de la realidad más absoluta y de la verdad que estamos viviendo; ya sea ansiedad, estrés, depresión o cualquier otro tipo de enfermedad o trastorno que afecte a nuestra salud.

Además de alejarse completamente del núcleo del problema, existe otros dos inconvenientes con este tipo de frases idealistas:

Son hechas y creadas para la masa

Producidas sin tener en cuenta a la persona ni al problema. Son ideas fáciles, simples, que por muy bonitas que suenen, son sólo generalizaciones ante el problema.

Siempre tienen el componente “tú”

¿Qué quiero decir con esto? Que dan a entender qué si algo te está afectando, es porque no te esfuerzas lo suficiente, porque no sonríes tanto a la vida o porque no eres capaz de ver las cosas buenas hasta en los más pequeños detalles.

Es decir, culpabilizan indirectamente a la persona de que lo que le está sucediendo.

Debemos tener clara una cosa, y es que hay situaciones que nos pasan en la vida que se escapan de nuestro control, y que por mucho que queramos cambiarlas, en ocasiones no se puede.

¿Qué ocurre entonces si recibimos este tipo de mensajes? Pues que nos invade la culpa o la frustración porque no estamos dando todo de nosotros mismos.

¿Qué puedo hacer si me siento mal o alguien a mi lado está sufriendo?

Debemos poner en práctica una tarea que es muy simple, pero, a la vez, muy complicada y que requiere de práctica, atención y mucho cariño. Estoy hablando simplemente de la escucha.

Por un lado, cuando estamos con alguien y nos está contando que tiene miedo a algo que le pueda pasar, que sufre por una situación que está viviendo, que llora o que siente impotencia y rabia, lo único que debemos hacer es escuchar y sostener lo que nos dice.

Seguramente esa persona sólo necesite desahogarse en ese momento, sentirse comprendida y escuchada.

Permitirse liberar emociones, compartirlas, sacar a la luz ideas o pensamientos negativos es parte natural del proceso de sanación, y tú como amigo, padre o madre, hijo, sólo tienes la obligación de estar ahí y acoger todo lo que está sucediendo.

Por otro lado, si eres tú el que está sufriendo ansiedad (o cualquier otro tipo de malestar) permítete el lujo de compartir y dejarte apoyar en el otro.

No te encierres en ti, ya que eso solo añade más carga a la mochila que llevas encima. Sé “egoísta” y comparte con tu red de apoyo lo que te ocurre.

Por si te interesa saber más sobre cómo poder vencer la ansiedad y los malos pensamientos, te dejo este artículo que trata sobre este tema y te proporciona pautas para poder llevarlo a cabo.

Igualmente, desde Psynthesis Psicología nos ponemos a tu disposición para cualquier cosa que necesites. Somos piscologos especializados en el tratamiento de la ansiedad. Puedes contar con nosotros.

¡Nos vemos en el próximo artículo!

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