Muchos padres acuden a evaluar a su hijo de altas capacidades (AACC) porque han percibido en ellos cosas que les llaman la atención: aprende rápido, hace preguntas muy profundas para su edad… o, por el contrario, se aburre mucho en clase, no atiende y aun así saca buenas notas.
Cuando esto sucede, se suele realizar un screening desde el colegio para valorar si hay posibilidad que su hijo tenga altas capacidades. Pero, ¿Qué es un screening y por qué es tan importante? A continuación, te explico el proceso paso a paso para que sepas que esperar.
¿Qué es (y qué no es) el screening de altas capacidades?
Antes de empezar, hay que aclarar conceptos. El screening no es un diagnóstico clínico definitivo ni un veredicto inamovible. El screening es como un filtro para saber si hay posibilidades de tener altas capacidades. Es una prueba inicial que sirve para detectar indicadores de AACC.
Su objetivo es identificar a aquellos alumnos que muestran señales de un desarrollo superior a la media para que, posteriormente, se les realice una evaluación neuropsicológica completa.
Señales que motiva un screening ¿Qué debemos observar?
No todos los niños con AACC son “pequeños genios” que sacan dieces en todo. A veces, la señal no es una nota excelente, sino una forma diferente de procesar el mundo. Te dejo algunas pistas:
- Tienen una curiosidad insaciable. No se conforman con el “qué”, sino que necesitan saber el “por qué” de todo.
- Presentan aprendizaje autónomo. Aprenden a leer o realizar operaciones complejas casi sin ayuda.
- Pensamiento divergente. Encuentras soluciones creativas o “extrañas” a problemas comunes.
- Muestran hipersensibilidad. Estos niños suelen presentar una intensidad emocional muy alta o una gran sensibilidad a ruidos, luces o texturas.
- Gran memoria. Retienen datos, complejos o no, con una facilidad pasmosa.
Fases del proceso ¿cómo se hace?
El proceso suele seguir un orden lógico para no saturar al niño ni a la familia.
Fase 1. La observación y cuestionarios
Es el punto de partida. Se suelen utilizar escalas de observación que rellenan tanto los padres como los profesores. Aquí se analiza el comportamiento, el vocabulario y la actitud ante el aprendizaje.
Fase 2. Pruebas colectivas
En muchos centros, se realizan pruebas grupales a todo un curso. Estas pruebas suelen ser test breves que miden razonamiento, aptitud verbal y creatividad.
Fase 3. Análisis de resultados
Los orientadores del centro analizan los datos. Si las puntuaciones obtenidas por el alumno están por encima de un umbral determinado en varias áreas, se considera el screening positivo.
El siguiente paso: Confirmar que tienen altas capacidades
Si el screening indica que existen indicios de altas capacidades, llega el momento de la evaluación psicopedagógica o neuropsicológica individual.
En esta fase, un psicólogo trabajará a solas con el niño utilizando herramientas más específicas (como la escala WISC para medir el cociente intelectual). Aquí ya no sólo se busca un número, sino entender su perfil. ¿Es un talento matemático? ¿Es un niño con una alta capacidad intelectual global? ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?
Más allá de la etiqueta
Recibir un resultado positivo en un screening no debe ser un motivo de preocupación. Al contrario, es el punto de partida para que tu hijo o hija reciba la atención que necesita.
El objetivo final no es ponerle o quitarle una medalla, sino ajustar el entorno educativo y emocional para que no pierda la motivación y pueda desarrollar todo su potencial de forma saludable. Si sospechas que tu hijo encaja en este perfil, no dudes en contactar con nosotros.
