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Sigo pensando en mi ex y tengo pareja

Sigo pensando en mi ex y tengo pareja

Sigo pensando en mi ex y tengo pareja

Pensar en la expareja es algo más común de lo que creemos. A continuación, te detallo una serie de motivos que pueden explicar por qué te sucede esto.

Sigo pensando en mi ex y tengo pareja

Pensar en la relación anterior, a pesar de que tenga pareja actualmente, es algo que pasa más a menudo de lo que crees.

¿Los motivos? Pueden ser muchos, pero eso no quiere decir que no estés enamorado o enamorada de tu pareja actual.

A continuación, te detallo una serie de causas por las que es posible que te esté ocurriendo esto.

Motivos por los que puedes seguir pensando en tu ex

Fue una relación duradera

Es muy complicado dejar de tener presente a una persona con la que has compartido experiencias, rutinas y momentos felices. No se olvida a alguien de la noche a la mañana, ya que es normal que muchas situaciones te recuerden a esa persona. Ten en cuenta que esa persona estuvo contigo en esa etapa de tu vida; por lo que habrá momentos que afloren recuerdos, pensamientos o sensaciones que incluyan a tu expareja.

Fue tu primer amor

Los primeros amores nunca se olvidan. Cuando somos adolescentes (y digo adolescentes porque la mayoría de primeros amores se vivencian en esta etapa) todo se vive más intensamente. Se suelen mantener las primeras relaciones sexuales; experimentamos complicidad a un nivel más profundo con alguien; nos sentimos parte de algo; y creemos que esa experiencia durará para siempre.

Rememorar el primer amor muchas veces se acompaña de nostalgia, y puede que esto sea así porque no sólo estás “añorando” ese primer amor; sino también la juventud, la vitalidad y la vida despreocupada de aquel entonces.

Lo que podría haber sido

Cuando terminamos una relación y pasa cierto tiempo, es comprensible que aparezcan las dudas sobre si se hizo lo correcto, si se tomó la decisión adecuada y, a partir de estas cuestiones, elaborarnos una fantasía como si de un libro interactivo con múltiples finales se tratase, de modo que a cada decisión que tomamos, nos aproxima a un determinado desenlace.

Preguntarse qué habría sido de tu vida si hubieses continuado con esa persona, si hubiésemos sido felices o no, si tendríamos hijos…

Todo es posible en el imaginario humano.

Si te ocurre esto, lo interesante no es preguntarse qué habría sucedido, sino qué te está pasando ahora (o que no te está pasando) para que te cuestiones este tipo de planteamientos.

Puede que estés buscando la felicidad, la plenitud o la satisfacción en algo que no ocurrió ni ocurrirá, ya que por suerte o por desgracia, no somos clarividentes y nunca llegaremos a saberlo.

La ruptura sucedió hace poco

Si tu ruptura de pareja ocurrió hace poco, es más que comprensible que te encuentres en este punto de dudas, incertidumbre y añoranza hacia la otra persona. Ten en cuenta que estás iniciando el proceso del duelo de la pareja, y el duelo es algo que debe transitarse para poder sanarse.

Tener pensamientos intrusivos, recordar momentos felices, o incluso hacer comparaciones entre tu pareja actual y la anterior, es algo común en este tipo de circunstancias.

Eso no quiere decir que no quieras a tu pareja actual, si no que en realidad estás adaptándote al cambio y a la separación.

No has cerrado ese ciclo

Pensar en tu pareja anterior, aún teniendo pareja en el momento presente, también puede indicar que no has cerrado el ciclo con esa persona. ¡Ojo! que no hayas cerrado el ciclo no significa necesariamente que sigas enamorado/a de esa persona, sino que simplemente existen cosas que no se pudieron decir o expresar.

Tener asuntos inconclusos con alguien es una forma de seguir vinculado a esa persona, independientemente de si no la vemos o no sabemos de ella o él desde hace tiempo.

Igualmente, la solución es tomar conciencia de ello, y trabajar el asunto desde tu necesidad de expresión, sobre todo si tienes algunas cosas que perdonar o si te sentiste traicionado en su momento.

Puede que haya llegado el momento de decir lo que nunca pudiste decir, por lo que te invito a que pruebes a hacerlo en un contexto terapéutico.

Una vez lo hayas trabajado en terapia, sabrás si es necesario decírselo a esa persona o no.

Todavía mantenéis el contacto

Cuando decidimos tomar caminos diferentes en una relación de pareja, una de las cosas que ayuda es no mantener contacto.

Gracias a la ausencia de esa persona somos capaces, poco a poco, de desvincularnos de la relación y encontrarnos a nosotros mismos sin el otro.

Cuando esto no ocurre por determinadas circunstancias, por ejemplo, porque somos vecinos, porque tenemos hijos en común o trabajamos juntos, el asunto se complica. Puede que estés intentando olvidarte de alguien y que no lo tengas nada fácil por la exposición constante a la otra persona.

Pregúntate si eso te ayuda, y si no es así, piensa en ti, en tu bienestar; haz todo lo posible para que, al menos por un tiempo, no podáis veros ni estar en contacto.

Existe una escena de la película 500 days of Summer, en la cuál el protagonista habla sobre su relación y como ve a su pareja en el momento en el que están juntos, y luego cuando la relación ha terminado. Lo interesante de la escena, y lo que quiere decir, es que cuando estamos en una relación (y sobre todo al principio) lo que vemos de la otra persona es la idealización. Nos da igual si ronca; si se muerde las uñas; o si tiene otro “defecto”. Para nosotros esa persona es perfecta tal y cómo es. Sin embargo, cuando la relación termina, o cuando ya llevamos mucho tiempo con esa persona, es cuando nuestro campo de visión aumenta, y somos conscientes de que no todo era tan bonito ni tan perfecto.

Es decir, se produce un desencantamiento de la relación, y es una parte saludable para transitar, o bien, cuando la relación ha terminado, o bien, cuando llevamos mucho tiempo con nuestra pareja.

Ser capaces de integrar tanto lo bueno como lo malo del otro nos ayuda a colocar a esa persona a un nivel de igualdad con respecto a nosotros, tanto para poder recordar a esa persona de un modo sano, como para crecer como pareja en nuestra relación actual.

Por lo tanto, si eres capaz de ver tanto las sombras y luces de tu relación actual, como de tus relaciones pasadas, te felicito, porque eres consciente de todo lo que has vivido y estás viviendo. Si tienes dificultades para desvincularte de tu expareja, contáctanos.

¡Nos vemos en el próximo artículo!

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