Tratamientos de trastornos del sueño

El sueño ha sido objeto de interés durante siglos. Esto no es sorprendente ya que pasamos la tercera parte de nuestra vida durmiendo.

Múltiples investigaciones han intentado clarificar los procesos implicados en el sueño, así como en sus trastornos, para así, mejorar la calidad de vida de las personas. Las alteraciones del sueño son tan antiguas como el hombre y constituyen uno de los trastornos más frecuentes en la actualidad. Sin embargo, hace relativamente pocos años que se ha empezado a estudiar de forma sistemática qué sucede mientras dormimos y por qué ciertas personas tienen dificultades para conciliar o mantener el sueño.

sueño Madrid

Patrones de sueño

La cantidad necesaria de sueño en el ser humano depende de factores biológicos, conductuales y ambientales; la forma en que actúan estos factores varía considerablemente de unas personas a otras. De esta forma, podemos encontrar personas que tienen un patrón de sueño largo; es decir, necesitan dormir más de ocho horas. Y, otras con un patrón corto; es decir, con menos horas se sienten perfectamente. Además, independientemente de la edad, podemos encontrar personas que son consideradas “buenos dormidores” (duermen sin perturbaciones en la fase de ondas lentas); “malos dormidores” (presentan perturbaciones en la fase de ondas lentas); matutinos (aquellos que se acuestan y se levantan pronto); y vespertinos (se levantan y acuestan tarde).

¿Qué es el sueño?

El sueño se compone de una repetición continua de ciclos a lo largo de la noche. Cada ciclo tiene una duración ente 90 y 110 minutos que, a su vez, se organizan en fases sucesivas claramente delimitadas.

Podemos distinguir dos tipos: Sueño lento o NREM (sin movimientos rápidos de los ojos); y sueño rápido o REM, caracterizado por movimientos rápidos de los ojos.

Sueño lento o NREM

En este tipo podemos distinguir, a su vez, distintas fases:

  • Fase 1. Es una fase de transición entre la vigilia y el sueño. Suele ser una fase corta, de no más de 10 minutos, que es sencilla de interrumpir. El sueño es muy ligero y nos encontramos muy relajados. Durante esta fase predominan las ondas theta, se produce un enlentecimiento del latido cardíaco y una reducción de la tensión muscular.
  • Fase 2: Se caracteriza por ser una fase de sueño ligero, aunque se eleva el umbral del despertar. En esta fase predomina la actividad theta y aparecen los complejos k (unas ondas que aparecen en respuesta a estímulos externos de intensidad insuficiente para despertar a la persona; algunos investigadores creen que representan un mecanismo que sirve para mantener dormida a la persona) y los husos de sueño que representan la actividad de un mecanismo que disminuye la sensibilidad el cerebro a las informaciones sensoriales. Esta fase, representa la mitad del tiempo total que duerme un adulto normal (dura unos 15 minutos) y durante ella estamos profundamente dormidos; sin embargo, si se nos despierta, diremos que no lo estábamos.
  • Fase Delta: comprende las fases 3 y 4; y representa entre un 15 y un 25% del tiempo total del sueño. Se duerme con mayor profundidad; si nos despertamos en esta fase nos encontramos confusos y desorientados. Hay una disminución de la frecuencia cardíaca, de la tensión muscular y el flujo cerebral.

ciclo de sueño

Sueño REM

Tras esta fase (alrededor de 90 minutos después del inicio del sueño), pasamos a lo que se denomina REM, que representa un 20% del tiempo total del sueño adulto. Los primeros episodios son de breve duración, pero se van a alargando a medida que avanza la noche y se van sucediendo ciclos, de manera que el último episodio puede durar hasta 30 minutos. En esta fase los ojos se mueven rápidamente y hay una ausencia completa de actividad muscular. Aumenta el pulso, la tensión arterial, aparecen alteraciones respiratorias.

En esta fase es en la que se producen los sueños. Es más, si nos despertamos durante uno de ellos, éste tendrá una estructura narrativa, con una progresión de acontecimientos similar a la de las historias. Al contrario de lo que ocurre si nos despertamos durante la fase delta, en la que negaremos que estuviéramos soñando o, como mucho, informaremos de alguna imagen o emoción. Se ha hipotetizado que el sueño REM contribuye al desarrollo cerebral y el aprendizaje. De este modo, se ha sugerido que las memorias de los acontecimientos del día anterior, especialmente de aquellos que involucran informaciones de contenido emocional, se consolidan e integran con memorias ya existentes. Este periodo también serviría para eliminar aquellas informaciones inservibles, para impedir su almacenamiento.

En el adulto, el sueño REM viene siempre precedido por la fase 2 del sueño NREM; sin embargo, los niños pueden empezar a dormir por el sueño REM.

Durante la vigilia es posible que aparezcan periodos de sueño denominados microsueños, que son salvas de estadios 1 y 2 de sueño NREM. No duran más de 10 segundos y tienen lapsos de atención y responsividad.

Problemas de sueño

Pasamos una tercera parte de nuestra vida dormidos. Dormir es parte esencial de la vida diaria. Si no dormimos con regularidad, no funcionamos bien ni física ni mentalmente. 

Todos sabemos lo que es pasar una mala noche, pero no somos conscientes de la importancia que tiene dormir bien. La gente que no duerme lo suficiente manifiesta más problemas de salud y necesita hospitalización con mayor frecuencia que las personas con sueño normal ya que el funcionamiento del sistema inmune se reduce con la pérdida de unas cuantas horas de sueño.

Existen una gran variedad de trastornos del sueño que tienen claras bases fisiológicas, sin embargo, no hay que olvidar que estos problemas de sueño interactúan con factores psicológicos: aumentan la irritabilidad y el desanimo, disminuyen la motivación y la autoestima, e incluso afectan de manera considerable nuestras relaciones sociales.

Insomnio

Se caracteriza por una insatisfacción por la cantidad o la calidad del sueño que puede ir asociada a:

  • Dificultad para iniciar el sueño.
  • Problemas para mantenerlo, caracterizado por despertares frecuentes; o problemas para volver a conciliarlo después de despertar.
  • Despertar pronto por la mañana con incapacidad para volver a dormir.

insomnio Madrid

La necesidad de sueño está determinada por diferentes factores (edad; sexo; patrones de sueño; etc.). Es por esto, que debemos valorar cada caso en particular, ya que es una queja subjetiva. Es decir, la persona no está satisfecha de su sueño. Sin embargo, se suelen utilizar algunas criterios para hacer una definición operativa:

  • La latencia sea superior a 30 minutos.
  • Que el tiempo total de vigilias nocturnas sea superior a 30 minutos.
  • El sueño total por la noche sea inferior a seis horas y media.
  • Tener somnolencia diurna y disminución del rendimiento.
  • Los síntomas deben aparecer tres o más veces a la semana.
  • La duración de los síntomas debe ser superior a un mes.

Es importante que nos cuidemos, se necesita un sueño reparador para estar al 100% en nuestro día a día. Existen tratamientos e intervenciones adecuadas y adaptadas a cada uno para estos problemas. No hay que dudar en ponerse en contacto con un especialista si sentimos que un problema de este tipo está afectando a nuestro día a día. Dormir de manera adecuada, mejora exponencialmente nuestra calidad de vida.

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