Qué son los pensamientos rumiantes

que son los pensamientos rumiantes

Qué son los pensamientos rumiantes

Pensar es parte de tu proceso cognitivo. Los pensamientos están relacionados con las experiencias y emociones de cada uno. Pero, en ocasiones, si estás preocupado o en estado de ansiedad, aparecen una serie de pensamientos negativos que te pueden agotar mental y físicamente. Son los llamados pensamientos circulares o rumiantes.

Para saber qué son los pensamientos rumiantes y cómo eliminarlos, continúa leyendo.

El agujero negro del pensamiento rumiante

Si crees que puedes necesitar ayuda, en Psynthesis Psicología estamos a tu disposición. Infórmate sobre nuestros servicios de terapia psicológica y tratamientos para la ansiedad.


Los pensamientos rumiantes son aquellos pensamientos que aparecen repetitivamente de forma involuntaria y que no nos podemos sacar de la cabeza.  Es decir, se trata de ese tipo de pensamiento que te da vueltas en la cabeza y no puedes pararlo.

Las causas de su aparición suelen ser:

  • Preocupaciones específicas que te preocupan en el día a día.
  • Situaciones estresantes que se producen en tu vida cotidiana (estudios, trabajo, relaciones).
  • Traumas emocionales sufridos en el pasado y no se han resuelto o que pueden volver a suceder.
  • Problemas derivados de creencias personales como baja autoestima. Ideas preconcebidas negativas de tipo físico o mental: “no valgo para nada”, “soy feo”, etc.

Explicación de lo que son los pensamientos rumiantes

El pensamiento rumiante o repetitivo es una expresión involuntaria de la ansiedad, un pensamiento incontrolable e intrusivo que genera confusión y cansancio. En realidad, está muy lejos de ser un pensamiento reflexivo positivo. Es un bucle sin solución que no puedes parar. Por ello, cuando ataca, puedes llegar a experimentar fatiga mental e, incluso, física.

Todos alguna vez hemos sido perseguidos por estos molestos “acompañantes”, normalmente desencadenados por situaciones que nos resultan difíciles o preocupantes como por ejemplo:

  • Temas laborales: un proyecto muy demandante o un cambio de puesto/despido.
  • Temas familiares: conflictos, embarazos o mudanzas.
  • Temas personales: conocer a gente nueva, enfermedades o hábitos muy demandantes.

Sin embargo, es importante resaltar que no es tanto la situación sino las emociones negativas que esta situación provoca en nosotros: miedo al fracaso, vergüenza, rencor, envidia, culpabilidad, intentar ser perfecto… Así comienza un bucle en el que entramos casi sin querer y del que cuesta mucho salir.

Tipos de pensamientos rumiantes

Aunque casi siempre que hablamos de pensamientos rumiantes nos referimos a aquellos que son negativos, debemos saber que existen dos tipos de rumiación:

  • Rumiación reflexiva. Este tipo de pensamientos rumiantes están caracterizados por la ausencia de negatividad o autocrítica, permitiendo responder mejor a ciertas demandas externas y evaluar escenarios minuciosamente.
  • Rumiación negativa. En este caso, este tipo de pensamiento sí presenta contenido negativo, autocrítico y evaluaciones desfavorables, dificultando la respuesta al medio y causando un gran malestar.

Esta distinción nos ayuda a comprobar que la clave del pensamiento rumiante no está en su contenido, sino en cómo funciona dentro de nosotros: es un tipo de pensamiento.

¿Por qué surgen los pensamientos rumiantes?

Nolen-Hoeksema, principal investigadora y gran referente en el mundo de la psicología, defiende que este tipo de pensamiento se centra en las emociones negativas, tanto en causas como sus consecuencias. La razón no es clara, pero algunas teorías proponen que la tendencia a focalizarse en la emoción negativa provoca que aumente la probabilidad de recordar cosas negativas y de observar, sin querer, tan solo las cosas negativas que le suceden a la persona. Además, los pensamientos rumiantes se asocian a estados anímicos depresivos, ansiosos u obsesivos.

Para dar una imagen más clara de qué son y cómo funcionan, imaginemos una rueda de molino de agua: cuando caen las primeras gotas, que serían los primeros pensamientos negativos, la rueda se mueve lentamente; y al aumentar la cantidad de agua, la velocidad de la rueda también aumenta hasta tal punto que si no cesa la corriente es muy difícil de detener.

Esto es lo que se experimentaría cuando pasamos de tener pensamientos normales a los rumiantes.

Técnicas para no enredarte en pensamientos en círculos

Aunque a continuación te damos unos consejos, hemos escrito el artículo cómo dejar de tener pensamientos rumiantes para profundizar más en el tema.

Puede parecer difícil e incluso imposible, pero se pueden controlar este tipo de pensamientos rumiantes con distintas técnicas:

Distinguirlos y aprender a soltarlos

Gracias al mindfulness puedes centrarte en el momento presente y distinguir el pensamiento rumiante para dejarlo marchar. Con su práctica continuada, serás consciente de cuando aparece y podrás detenerlo.

Airearlo

Cuando el pensamiento aparece, una buena forma de alejarlo es airearlo. Prueba a salir de casa y disfrutar del aire libre. Un paseo (si es por una zona de naturaleza, mejor) hace que la mente se calme con la respiración y el movimiento.

La vida son cambios constantes que nos enseñan

Asume que la vida es una sucesión constante de cambios. Tus expectativas pocas veces coinciden con la realidad y por ello aparecen los pensamientos rumiantes. Si le das la vuelta y asumes que este tipo de situaciones también pueden ser aprendizajes para crecer en la vida, lograrás enredarte menos en pensamientos en bucle.

Ejercicio físico

Todo el trabajo de eliminar pensamientos rumiantes no debe ser solo mental. Hacer ejercicio físico ayuda a liberar mucha tensión, ya que quemas energía. Genera endorfinas que te producen una gran sensación de bienestar.

No olvides leer el siguiente artículo: https://psynthesispsicologia.es/como-dejar-de-tener-pensamientos-rumiantes

Ya conoces qué son los pensamientos rumiantes y sus causas más comunes. Es vital saber distinguirlos y aprender a soltarlos. Son pensamientos negativos que pueden llegar a afectar nuestra salud. Intenta utilizar alguna de estas técnicas en tu vida diaria, pero también puedes buscar la ayuda profesional de psicólogos. Te darán claves para abordar estos problemas y ponerles solución.


Escrito por:

Patricia Terrón García

Si crees que puedes necesitar ayuda, en Psynthesis Psicología estamos a tu disposición. Infórmate sobre nuestros servicios de terapia psicológica y tratamientos para la ansiedad.
Compartir en redes sociales

Deja tu mensaje