¿Alguna vez has pasado la noche en vela? ¿Has estado durante el día cómo un zombi, sin poder concentrarte y dar lo mejor de ti? Seguramente hayas pasado una mala noche, o, dicho de otro modo, hayas sufrido insomnio. En este post vamos a hablar sobre qué es el insomnio, los tipos de insomnio que existen según diferentes clasificaciones y cómo repercute en nuestra vida.

El insomnio, ¿qué es y qué síntomas tiene?

El insomnio es un trastorno del sueño, caracterizado por la dificultad persistente para conciliar o mantener el sueño, a pesar de tener la oportunidad adecuada para dormir.

Las personas que sufren de insomnio pueden experimentar dificultades para quedarse dormidas al acostarse, despertarse durante la noche y tener problemas para volver a dormir, o despertarse temprano en la mañana sin poder volver a conciliar el sueño.

Este trastorno puede provocar una sensación de fatiga constante, alteraciones en el estado de ánimo, disminución de la concentración y la capacidad de atención, y afectar negativamente la calidad de vida en general. Sus causas pueden ser variadas, incluyendo factores de estrés, cambios en el entorno, trastornos médicos o psicológicos, y malos hábitos de sueño.

Síntomas del insomnio

Antes de empezar con la clasificación de tipos de insomnio, resumiremos brevemente los síntomas. Entre los síntomas que presenta podemos encontrar:

  • Dificultad para conciliar el sueño. Las personas con insomnio pueden tener problemas para quedarse dormidas cuando se acuestan en la cama, lo que puede llevar a largos períodos de inquietud antes de lograr dormirse.
  • Despertares nocturnos. Estas personas pueden despertarse varias veces durante la noche y luego encontrar dificultades para volver a conciliar el sueño.
  • Despertar temprano. Las personas con insomnio a menudo se despiertan más temprano de lo deseado y luchan por volver a dormir (casi sin lograrlo), a pesar de sentirse cansadas.
  • Sueño no reparador. Aunque algunas personas con insomnio pueden dormir, el sueño puede sentirse poco profundo y no reparador, lo que resulta en fatiga durante el día. Estas personas suelen referir que no se levantan descansadas.
  • Dificultad para concentrarse. El insomnio puede llevar a problemas de concentración, atención y memoria, lo que puede afectar el rendimiento en el trabajo o en las actividades diarias.
  • Irritabilidad y cambios de humor. La falta de sueño adecuado puede contribuir a cambios en el estado de ánimo, como irritabilidad, ansiedad, tristeza o nerviosismo.
  • Fatiga diurna. Suelen sentirse cansadas y agotadas durante el día, lo que puede afectar su energía y capacidad para realizar tareas.
  • Dependencia de somníferos. Algunas personas pueden recurrir al uso excesivo de medicamentos para dormir en un intento de combatir el insomnio, lo que puede llevar a un ciclo de dependencia y problemas relacionados con la medicación.

Además, es importante tener en cuenta, que cuando tenemos insomnio, dormimos durante periodos cortos de sueño o prácticamente nada, por lo que el ciclo del sueño nunca se completa.

Durante el sueño nuestro cuerpo no sólo aprovecha para descansar, si no también para integrar en la mente todo lo que ha sucedido durante el día. Si dormimos poco o dormimos mal, no sólo nos sentiremos cansados físicamente, si no que mentalmente también, ya que nuestro cerebro no ha podido completar su regulación y no estará al 100% preparado para funcionar al día siguiente.

¿Qué tipos de insomnio hay? Clasificación

El insomnio puede presentarse en diversas formas, conocidas como tipos de insomnio. Estos tipos reflejan las variaciones en los patrones de sueño y sus causas subyacentes.

Desde la dificultad para conciliar el sueño hasta el despertar temprano sin poder volver a dormir, las tipologías de insomnio abarcan una gama de síntomas que afectan la calidad del descanso y la vida cotidiana.

Comprender estos tipos es esencial para abordar adecuadamente el insomnio, ya que cada variante puede requerir enfoques específicos de tratamiento y estrategias de manejo.

Tipos de insomnio según su duración

Los tipos de insomnio según su duración se pueden dividir en dos categorías principales:

  • insomnio agudo
  • y insomnio crónico.

Insomnio Agudo:

Esta clase de insomnio es de corta duración y generalmente está relacionado con situaciones temporales de estrés, ansiedad o cambios en el entorno. Puede durar desde una noche hasta algunas semanas.

El insomnio agudo a menudo ocurre en respuesta a eventos estresantes, como problemas laborales, preocupaciones personales o ajustes en el horario.

Insomnio Crónico:

El insomnio crónico es más persistente y se define por la dificultad para conciliar o mantener el sueño durante al menos tres noches a la semana durante tres meses o más. Suele estar vinculado a factores más complejos, como trastornos médicos, psicológicos o problemas de estilo de vida.

Este tipo de insomnio puede tener un impacto significativo en la salud física y mental, ya que afecta la calidad general del sueño y puede causar fatiga diurna, dificultades cognitivas y cambios en el estado de ánimo.

Tipos de insomnio según su severidad

El insomnio también se puede catalogar respecto a su severidad, pudiendo ser:

  • leve u ocasional,
  • moderado o persistente
  • y grave.

Insomnio ocasional:

Se produce de manera esporádica y suele estar relacionado con situaciones puntuales de estrés, cambios en el entorno o factores temporales. Aunque puede ser molesto en el momento, no persiste de manera constante y no afecta de manera significativa la calidad del sueño a largo plazo.

Insomnio persistente:

En este tipo de insomnio, los problemas para conciliar o mantener el sueño ocurren de manera regular, generalmente durante varios días a la semana y pueden extenderse durante semanas o meses. Aunque puede no ser tan grave como el insomnio crónico, aún afecta el descanso y puede causar fatiga diurna y otros síntomas relacionados.

Insomnio grave:

El insomnio grave es una forma intensa y constante de este trastorno del sueño. Las personas con insomnio grave luchan de manera constante para dormir y tienen dificultades significativas para funcionar durante el día debido a la fatiga, la irritabilidad y la falta de concentración. Puede afectar negativamente la calidad de vida y requerir intervención profesional para el manejo y tratamiento adecuados.

Tipos de insomnio según al horario en que se presente

Por último, el insomnio se puede dividir con respecto al horario en que se presente. Podemos encontrar tres tipos de insomnio diferentes:

  • de conciliación,
  • de mantenimiento
  • y terminal

Insomnio de conciliación:

Este tipo se refiere a la dificultad para conciliar el sueño al acostarse. Las personas con esta clase de insomnio pueden pasar largos períodos en la cama sin poder dormirse, a pesar de sentirse cansadas. El estrés, la ansiedad o la preocupación a menudo contribuyen a este tipo de insomnio.

Insomnio de mantenimiento:

Aquí, las personas tienen dificultades para mantener el sueño y tienden a despertarse varias veces durante la noche o muy temprano en la mañana, luchando por volver a dormir. Factores como la edad, el dolor crónico u otros problemas de salud pueden influir en esta clase de insomnio.

Insomnio terminal:

También conocido como despertar temprano-matemático, ocurre cuando las personas se despiertan en las primeras horas de la mañana y no pueden volver a conciliar el sueño. Esto puede deberse a una interrupción en el ritmo circadiano o a factores como el estrés y la depresión.

¿Qué puedo hacer si padezco insomnio?

Cuando presentamos alguno de estos tipos de insomnio, lo principal es mejorar nuestra higiene del sueño.

  • Como forma de prevención, es recomendable usar la cama sólo para el descanso. Con esto quiero decir que nada de ver la televisión en la cama; usar el portátil; o realizar actividades que no tengan nada que ver con descansar. Haciendo esto, nuestro cerebro asociará inconscientemente la cama con dormir, y nos será mucho más fácil conciliar el sueño.
  • También se recomienda tomar cenas ligeras.
  • Si se realiza deporte, que sea cómo mínimo 4 horas antes de irnos a la cama. Practicar ejercicio es sano, pero si se hace antes de dormir, nuestro cuerpo se activará y nos costará mucho más pegar ojo.
  • A su vez, es recomendable no abusar de la cafeína, de la nicotina o de los dulces.
  • Así mismo, debemos cuidar el entorno de dónde dormimos. Esto incluye cerciorarnos de que el colchón que tenemos es el adecuado; que cuando durmamos no entre mucha luz por la ventana; o que haya una correcta ventilación del lugar, evitando sobre todo olores fuertes (ambientadores, por ejemplo).
  • Cuando estamos sufriendo estas tipologías de insomnio y no sabemos qué hacer esa noche, es mejor levantarse de la cama y realizar alguna actividad que nos relaje. Puede ser leer un libro hasta que empiecen los primeros bostezos, o escuchar música relajante o un podcast.
  • También puedes practicar algún ejercicio de respiración para bajar tus pulsaciones y relajar tu cuerpo.
  • Eso sí, lo que no debes hacer nunca es utilizar el móvil o ponerte con el portátil. Sé que posiblemente lo hagas cómo forma de entretenimiento hasta que te entre sueño, pero será mucho más difícil, créeme. Las luces que desprenden las pantallas afectan a la melatonina, una hormona producida naturalmente en nuestro cuerpo que juega un papel esencial en la regulación del ciclo de sueño-vigilia y en la sincronización de los ritmos circadianos.

Todos los tipos de insomnio son negativos, ya que afectan enormemente nuestra calidad de vida, bienestar y estado de ánimo.

Discernir y averiguar qué es lo que verdaderamente nos está pasando es el primer paso para mitigarlo. Por lo tanto, la terapia puede ser una herramienta muy eficaz a la hora de contrarrestar el insomnio y arrancar de raíz el problema que nos dificulta el poder dormir. Este abordaje ayuda a restaurar un patrón de sueño saludable, reduce la dependencia de medicamentos y mejora la calidad de vida en general.

Si tienes dificultades para conciliar el sueño, llevas un tiempo así, e incluso mejorando tu higiene del sueño no puedes dormir, puedes consultarnos sobre nuestros tratamientos para trastornos del sueño. Estamos a tu entera disposición para ayudarte y tratar de encontrar qué es lo que te perturba y no te permite descansar.

Si crees que puedes necesitar ayuda, en Psynthesis Psicología estamos a tu disposición.

Infórmate sobre nuestros servicios de terapia psicológica

Deja un comentario