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Tipos de obsesiones

tipos de obsesiones

Tipos de obsesiones

Obsesiones de limpieza, de conteo o de orden. Existen múltiples en el ser humano, pero ¿sabemos identificarlas? ¿En que se diferencia una obsesión de padecer un Trastorno Obsesivo Compulsivo? A continuación te contamos todo esto.

Tipos de obsesiones

Sales de casa, pulsas el botón del ascensor, bajas a la calle, y cuando llevas un rato caminando te preguntas “¿habré cerrado la puerta?”, y aunque no estés del todo seguro o segura sobre si es cierto, ya estás todo el día preguntándote si de verdad la puerta de tu casa está abierta y disponible para que cualquier persona pueda entrar, robarte o incluso okupar tu domicilio.

Aunque es un ejemplo, esta es la realidad de muchas personas que padecen de obsesiones.

Las obsesiones en el ser humano son pensamientos, impulsos o imágenes que se experimentan como intrusivos e insidiosos, y se perciben como algo fuera del control personal.

Igualmente se reconocen como fruto del propio pensamiento, generando además una gran ansiedad para la persona que lo sufre.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo

Cuando hablamos de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) no solo debemos tener en cuenta las obsesiones que presenta la persona, si no también las compulsiones que realiza.

Las compulsiones son básicamente actos repetitivos y rutinarios, basados en hacer algo o pensar de algún modo determinado, y cuyo objetivo consiste en anular, contrarrestar o compensar de algún modo la ansiedad que producen esas obsesiones o las propias consecuencias que se temen.

Las compulsiones no producen placer para la persona que las realiza, si no que simplemente alivian las obsesiones, llegando incluso a naturalizarse o incorporarse en la rutina de la persona.

En el ejemplo anteriormente descrito, la obsesión sería temer que entren a casa o que nos roben, de tal modo que, llevado al extremo y a la patologización,  la compulsión sería no solo cerciorarse de que la puerta esta cerrada, si no comprobar ventanas, puertas o cerrojos muchas veces.

Otro ejemplo de compulsiones sería rezar muchas veces hasta tener la certeza de haber neutralizado la obsesión, repetir una palabra un numero determinado de veces o hacer una tarea con extrema lentitud.

El principal problema de padecer TOC es la cantidad de horas o consumo de recursos que conlleva, de tal manera que la vida de la persona se ve enormemente afectada, impidiendo que haga su rutina de un modo normal.

Asimismo, según el Obsessive-Compulsive Cognitions Working Group (OCCWG), las personas obsesivas tienes unas variables en común, siendo las más importantes y las que más afectan a la condición las siguientes:

  • Excesiva responsabilidad.
  • Perfeccionismo
  • Creencias sobre la importancia de los pensamientos.
  • Sobreestimación de la amenaza.
  • Poca tolerancia a la incertidumbre.
  • Poca flexibilidad mental.

Subtipos de TOC

Existe una amplia variación en función del área o temática de los síntomas, entre los cuáles podemos encontrar los siguientes:

  • Obsesiones basadas en la responsabilidad sobre causar o no poder evitar peligros y desgracias. Las compulsiones en este caso se basarían en la comprobación y la búsqueda de reaseguración.
  • Obsesiones escrupulosas de suciedad y contaminación, siendo los rituales aquellos relacionados con la limpieza y el lavado. A raíz de la pandemia se ha visto un aumento en este tipo de obsesiones. Igualmente, las personas que padecen este tipo de obsesiones y compulsiones pueden llegar a producirse lesiones dérmicas con los rituales que practican (por ejemplo, al lavarse con lejía)
  • Obsesiones de orden y simetría, siendo los rituales aquellos basados en la repetición, conteo y ordenación.
  • Obsesiones sobre pensamientos, imágenes o impulsos repugnantes para el individuo, debido a su temática religiosa, sexual, violenta o agresiva. Por ejemplo, las obsesiones podrían ser pensar en hacer daño a alguien o que alguna persona va a sufrir y es nuestra responsabilidad evitarlo.
  • Obsesiones relacionadas con la necesidad de adquirir y retener objetos, cuya compulsión sería la colección y acumulación de los mismos.

¿Cómo sé si tengo TOC?

Es posible que al leer este artículo hayas pensado si padeces o no TOC.

Todas las personas tenemos la capacidad de obsesionarnos con ciertos temas o aspectos de nuestra vida.

En el ejemplo comentado al principio del artículo, esta persona que comprueba si la puerta de su domicilio está cerrada no padecería Trastorno Obsesivo Compulsivo, si no que básicamente su personalidad es algo obsesiva con respecto a cerrar su casa o no. Además, la compulsión no existe, ya que a pesar de pensar durante el día si ha cerrado, no ha ido a su domicilio a comprobar en numerosas ocasiones si todo está protegido.

Para poder distinguir entre lo que sería la obsesividad normal de un Trastorno Obsesivo Compulsivo habría que observar si los síntomas provocan un malestar claro e interfieren en el funcionamiento global en la persona, impidiendo que realice su vida normal.

Ahora que ya sabes lo que es el TOC, podrás tomar la decisión de solicitar ayuda profesional si lo consideras necesario. Contacta con nosotros, en Psynthesis Psicología estaremos a tu disposición, como expertos en psicología, y bienestar.

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