Los trastornos del sueño

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Los trastornos del sueño

¿Conoces los trastornos del sueño? ¿Cuál es la cantidad normal de sueño? Pasamos cerca de una tercera parte de nuestra vida dormidos. Casi todos consideramos que necesitamos 8 horas de sueño cada día; pero la cantidad ideal varía de una persona a otra. Hay personas que con 5-6 horas de sueño se sienten suficientemente descansadas; otras, sin embargo, pueden necesitar 9 horas. Conozcamos los trastornos del sueño

Los trastornos del sueño

Para muchas personas el sueño es energético, tanto mental como físicamente. Sin embargo, es posible que en algún momento tengamos problemas para dormir. La mayoría de las personas sabe lo que es pasar una mala noche. Al día siguiente se está un poco atontado, y a medida que pasan las horas, se puede llegar a estar irritable. Hay personas, que llevan años sin tener una buena noche de sueño. Es por esto que sus relaciones sociales se deterioran; se dificulta el trabajo o el estudio; disminuye la eficiencia y la productividad; suelen tener más problemas de salud y hospitalizaciones; etc.

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Es por esto, que el estudio del sueño ha sido tan importante desde hace años. Estos estudios, han llevado a diferenciar dos categorías principales en los trastornos del sueño: las disomnias y las parasomnias.

Disomnias

Incluyen las dificultades para tener el sueño necesario; problemas para dormir cuando se desea; y quejas sobre la calidad del sueño, como no sentirse descansado aún cuando se haya dormido toda la noche.

Insomnio

Es uno de los trastornos del sueño más comunes. Se caracteriza por la reducción de la capacidad de dormir como consecuencia de factores psicológicos, biológicos y/o ambientales. La necesidad de sueño de cada persona viene determinada por la edad, sexo, patrones de sueño, etc. Es por esto que se debe valorar en cada caso particular qué malestar supone esta disminución del sueño. Es decir, el insomnio es una queja subjetiva, es la persona la que no está satisfecha con su sueño.

Se suelen aceptar y utilizar algunos criterios con el fin de establecer una definición de insomnio:

  • La latencia de sueño es superior a 30 minutos.
  • El tiempo total que se está despierto por la noche es superior a 30 minutos.
  • Que el tiempo total de sueño por noche es inferior a seis horas y media.
  • Tener somnolencia diurna y disminución del rendimiento.
  • Los síntomas deben presentarse tres o más veces a la semana.
  • La duración de los síntomas debe ser superior a un mes.

Hipersomnia

La hipersomnia es un problema de sueño que se caracteriza por dormir demasiado. Muchas personas que duermen toda la noche pueden dormitar varias veces al día siguiente. Los criterios diagnósticos para la hipersomnia comprenden no solo la somnolencia excesiva; sino también la impresión subjetiva de este problema. Provoca malestar o deterioro social; laboral; o de otras áreas importantes de la actividad de la persona.

Las personas que sufren este trastorno sienten necesidad de dormir durante el día, a pesar de la cantidad suficiente o incluso incrementada de sueño nocturno; y acusan una incapacidad más o menos grave para mantenerse despiertos y alerta durante algunas situaciones que se presentan durante la vigilia.

Narcolepsia

Es uno de los trastornos del sueño más llamativos que existen. Se caracteriza por ataques de sueño reparador irresistibles que aparecen diariamente durante un mínimo de tres meses. Además de la somnolencia diurna, la gente con narcolepsia experimenta cataplexia, una pérdida súbita del tono muscular. La cataplexia se da mientras la persona está despierta y puede oscilar entre una ligera debilidad de los músculos faciales hasta un colapso físico completo.

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Hay otras dos características que distingue a las personas con narcolepsia. Suelen informar de una parálisis del sueño. Es decir, un breve periodo tras despertarse en el que no pueden moverse o hablar y que a menudo es aterrador para quienes pasan por ello. Y por otro lado, presentan alucinaciones que comienzan al principio del sueño, y con frecuencias aterradoras e increíblemente realistas.

Trastorno de apnea del sueño

Para algunas personas, la somnolencia diurna o la perturbación del sueño por la noche tiene un origen físico. Es el caso de las personas con apnea del sueño. A estas personas la respiración se interrumpe durante el sueño y se despiertan por periodos breves en numerosas ocasiones. Es normal que refieran después que no se sienten descansadas incluso después de haber dormido 8-9 horas.

A menudo, la persona afectada es sólo mínimamente consciente de las dificultades respiratorias y no atribuye a la respiración sus problemas para dormir.

Síndrome de Kleine- Levin

Se caracteriza por una somnolencia diurna excesiva que puede durar varias semanas. Desaparece de forma espontánea. Durante estos periodos de somnolencia, la persona puede llegar a dormir más de veinte horas al día. Otros síntomas característicos son la excesiva hambre y sed; inestabilidad; irritación que puede llevar a la hostilidad; dificultad de pensamiento; trastornos de memoria; frases incoherentes; alucinaciones; etc.

Síndrome de Pickwick

Es uno de los trastornos del sueño más raros que nos podemos encontrar. De hecho, a veces es difícil diferenciarlo de la apnea del sueño. Las personas que padecen este síndrome son besas; somnolientos; hipoventilados; y con pulmones y cambios de fuerza respiratoria normales.

Parasomnias

Se caracterizan por una conducta anormal o por acontecimientos fisiológicos que tienen lugar durante el sueño, como pesadillas o sonambulismo.

Pesadillas

Las pesadillas son ensoñaciones recurrentes muy vividas y elaboradas; de contenido desagradable y generalmente terrorífico que ocurren durante el sueño REM. De esta manera producen una sensación de miedo intenso en la persona y hacen que se despierte.

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Cuando la persona se despierta, lo habitual es que recuerde lo que ha soñado; no se sienta desorientado; y existe un aumento de la activación autonómica.

Las pesadillas son muy habituales en la infancia, y van disminuyendo a medida que la persona crece. En ocasiones, las pesadillas están relacionadas de alguna manera con fenómenos que ocurren durante el día y que ocasionan algún tipo de temor, ansiedad o incertidumbre. De hecho, en muchas ocasiones, al disminuir la ansiedad diurna, las pesadillas se vuelven menos frecuentes. 

Terrores nocturnos

Se caracterizan por la presencia de episodios repetidos de despertar súbito con un grito acompañado de manifestaciones fisiológicas y conductuales de intenso miedo. A primera vista estos trastornos del sueño se parecen a las pesadillas. Pero se dan en una fase diferente del sueño; no son producidas por imágenes oníricas aterradoras; y sus características no son las mismas.

Durante los terrores nocturnos, los pequeños no se despiertan fácilmente para poder confortarlos como sucede cuando tienen pesadillas. Además, la persona no es capaz de recordarlos. Durante los episodios, la persona suele permanecer sentado en la cama con una expresión facial de miedo y sin responder a estímulos externos. En ocasiones, puede manifestarse una intensa excitación motriz, levantándose de la cama y aproximándose a la puerta de la habitación como tratando de escapar.

Como en el caso de las pesadillas, sabemos relativamente poco de los terrores nocturnos. Sin embargo, se han propuesto varias teorías, incluida la pasibilidad de que haya un componente genético; esto es debido a que estos trastornos del sueño suelen darse en las mismas familias.

Sonambulismo

El sonambulismo es uno de los trastornos del sueño más conocidos y llevados al cine. Se caracteriza por la presencia de episodios repetidos de comportamientos motores ejecutados de manera automática durante el sueño. Estos episodios ocurren normalmente durante el primer tercio de la noche. Y pueden manifestarse una amplia variedad de comportamientos que van desde permanecer sentado en la cama mirando al frente a caminar por la casa.

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Estos episodios suelen durar menos de 10 minutos. La persona suele estar con los ojos abiertos; ocasionalmente puede emitir palabras o frases; además, sólo puede ser despertado con esfuerzo. Si esto ocurre, la persona se muestra desorientada, sin recordar nada de lo que ha ocurrido.

Dra. Blanca Fernández Tobar

Directora de Psynthesis Psicología y Desarrollo Personal

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