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Tratamiento para adicciones en Madrid

Cómo saber si tengo una adicción

Si te lo estás preguntando posiblemente es porque el consumo de alguna sustancia o conducta (juego, apuestas…) te esté causando problemas. Cuando se empieza a consumir muchas veces no notamos que esto pueda afectarnos a nuestro día a día, pero poco a poco la situación se complica y empiezan a surgir inconvenientes. Aunque nadie empieza a consumir para acabar teniendo problemas, es muy frecuente que esto ocurra. No eres ni el primero ni el último.

Para explicar mejor lo que es la adicción hay que hablar de reforzamiento. El reforzamiento es un proceso mediante el cual el sistema nervioso central aumenta la probabilidad de responder a un estímulo. Por ejemplo, si a un niño que se porta bien le damos un juguete (reforzador) la probabilidad de que se porte bien (respuesta) será mayor. El caso contrario, sería un castigo, que disminuye la posibilidad de respuesta.

Hay dos tipos de reforzadores: los naturales, como la comida; y los artificiales, como las drogas o el juego de azar. Ambos actúan sobre los mismos circuitos neuronales, produciendo un aumento de dopamina en el núcleo accumbens (encargado de grabar en nuestro cerebro qué comportamientos tenemos que repetir para sobrevivir, aumentando los niveles de dopamina). La diferencia principal es que los reforzadores artificiales producen muchísima más dopamina, haciendo que el cerebro quede “engañado”. La sobreexposición de dopamina hace que el cerebro cambie y se produzca la adicción.

Aunque es complicado darse cuenta de que tenemos una adicción, hay pistas que nos lo pueden indicar. Por ejemplo, si hemos dejado de hacer cosas que antes nos gustaban mucho para gastar ese tiempo en consumir o jugar o en recuperarnos del consumo o lamentarnos por el dinero perdido. Otra señal puede ser que tengas un estado de ánimo tan bajo que, aunque sigas haciendo estas actividades, no las disfrutes.

En la mayoría de las ocasiones, con el paso del tiempo aumenta la tolerancia; es decir, necesitas más cantidad de sustancia para conseguir los mismos efectos o más tiempo de juego.

Otro indicador es que al no consumir aumenta tu malestar y cuando consumes se te quita.

Que alguien de tu familia o una amistad te dé un toque de atención acerca de tu consumo también es algo que debe hacerte replantarte las cosas.

Habrá que tener en cuenta que no es necesario estar todo el día consumiendo, o pensando en ello para sufrir una adicción. Muchas veces justificamos el consumo con “yo no tengo ningún problema, ni que estuviera todo el día consumiendo, hay días que ni me acuerdo”. Mucho cuidado con estas justificaciones porque nos ponen todavía más en riesgo.

Si has contestado que sí a la mayoría de estas afirmaciones y te estás dando cuenta de tus justificaciones, es muy probable que estemos ante un caso de adicción, aunque es necesario que lo valore un profesional.

Si buscas una valoración y tratamiento de adicciones en Madrid podemos. No tengas dudas en llamarnos para preguntarnos, resolveremos todas tus dudas.

¿Crees que puedes tener una adicción?

Qué tengo que hacer si creo que alguien tiene una adicción

Lo primero de todo, es saber qué es una adicción. Una adicción es un trastorno caracterizado por la necesidad compulsiva de consumo de cierta sustancia (droga) o realización de una conducta (juego). Esta necesidad poco a poco va invadiendo todas las esferas de nuestra vida (amigos, familia, trabajo, estudios, etc.), de modo que, progresivamente se produce un desinterés hacia todo aquello que no tenga que ver con el consumo.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que el uso social de una droga no desemboca, por sí solo, en una adicción. Es decir, que porque alguien esté consumiendo o jugando, no significa que ya tenga un problema. Ya que, por ejemplo, muchas personas toman alcohol en determinadas situaciones. Para que la adicción se produzca tendrán que coincidir varios factores de riesgo y tendrán que darse las circunstancias adecuadas para que ocurra. Por lo tanto, hay que tener cuidado a la hora de interpretar que alguien tiene una enfermedad tan grave como la adicción.

Si estamos seguros de que la persona sufre adicción, la primera norma es no acusarle directamente; no atacarle con que tiene una adicción o un problema. Hay que tener mucho tacto. Éste es un problema que a menudo la persona que lo sufre es incapaz de ver o tiene miedo o vergüenza y le es muy difícil asumirlo.

En vez de culpabilizar (muchas veces se hace sin querer, con muy buenas intenciones), tendremos que intentar comprender a la persona e indicarle cómo le afecta el consumo (si ella o él ha reconocido que consume). Por ejemplo, puedes decirle que le ves bajo de ánimo; que ya no sale mucho o que desatiende responsabilidades; o puedes decirle que estás preocupado por su salud y porque ya no está tan alegre como antes y quieres que se encuentre bien.

Si es posible, y con el permiso siempre del paciente, como psicólogos especialistas en el tratamiento de la adicción en Madrid, pedimos que una persona allegada venga a algunas consultas para indicarle pautas y que sea parte activa del tratamiento. También puedes venir a consulta como familiar, aunque la persona que sufre la adicción no venga, te enseñaremos como enfrentar algunas situaciones y cómo poner límites. También podemos trabajar la culpa que a veces surge en estas situaciones y las complicaciones asociadas a que una persona cercana sufra adicción.

Sobre todo, hay que tener en cuenta que esto es una enfermedad, que a menudo requiere tiempo para recuperarse y que la responsabilidad siempre es de la persona que consume.

Siguiendo unas pautas sencillas, lo que no deberíamos hacer nunca es regañar, culpabilizar o insultar a la persona. Tampoco pedir explicaciones de por qué consume o ha consumido este tiempo, enfadarte si te dice que tiene ganas de consumir o echarle en cara la situación económica. Nunca hay que dejarle dinero y, en caso de que esté en terapia y se le esté controlando el dinero, tampoco podemos pasar por alto que se ha olvidado del tique, factura… No es una solución encerrarle en casa y castigarle por su comportamiento durante varios días o semanas ni cubrir sus mentiras y justificar su comportamiento ante terceros y contigo mismo.

Lo que sí puedes hacer es preguntarle cómo se encuentra y qué necesita; dejarle claro que tiene tu apoyo y ayuda; animarle cuando le veas bajo de ánimo; felicitarle por cada día que pasa sin consumir. En el caso de que me confiese que tiene ganas de consumir es bueno mostrar comprensión y decirle que es fuerte y que puede conseguirlo. Si está en consulta y ves algo raro puedes informar al psicólogo.

Ten en cuenta que si te miente no es algo personal, es la forma de enfrentarse a la situación. Puedes ayudarle a “echar cuentas” si está agobiado por la situación económica, pero recuerda, no hay que prestarle dinero.

¿Quieres que hablemos?

Tratamiento de las adicciones en Madrid

En nuestro trabajo como psicólogos especialistas en adicción recibirás un tratamiento individualizado, adaptado a tus circunstancias y necesidades. No se te juzgará nunca y el objetivo siempre será que tú te encuentres bien y que juntos podamos superar esta enfermedad.

Una parte importante del tratamiento es que tomes responsabilidad de tu conducta, que asumas que aunque tengas ayuda de un profesional las decisiones las tomas tú y, por lo tanto, la responsabilidad es tuya.

Con nuestro tratamiento de adicciones en Madrid, nos centraremos en cambiar tu estilo de vida; en que entiendas qué es una adicción y qué te ha llevado a consumir; y por qué se sigue manteniendo hoy en día. También desarrollaremos nuevas habilidades con las que enfrentarte a los problemas cotidianos, así como a situaciones de riesgo de consumo.

¿Quieres superar tu adicción?

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