• 633 46 14 62
  • contacto@psynthesispsicologia.es

Volver al trabajo después de una baja por ansiedad

Volver al trabajo despues de una baja por ansiedad

Volver al trabajo después de una baja por ansiedad

La vuelta a la rutina laboral tras una baja por ansiedad puede resultar dificultosa si no se toman las medidas adecuadas. A continuación, te contamos que puedes hacer para incorporarte al trabajo con éxito.

Trabajar tras una baja por ansiedad

Todas las personas hemos sufrido ansiedad en algún momento de nuestras vidas. Las preocupaciones, los problemas personales y los conflictos pueden llegar a generar tal grado de malestar, que al final la ansiedad afecta a todas las áreas de nuestra vida.

Tomar la decisión de darse de baja en el trabajo por ansiedad supone un beneficio para aquella persona que lo solicita, y un paso hacia el cuidado y la salud que tanto necesita. Sin embargo, una vez tenemos el alta médica, es hora de volver al trabajo.

Es posible que la vuelta a la rutina suponga un gran cambio, y aparezcan de nuevo las inseguridades, la ansiedad o el desbordamiento emocional, por lo que es necesario preparar nuestra mente para evitar recaídas y llevar de la mejor manera posible la reincorporación.

 

Claves para volver al trabajo después de una baja por ansiedad

Integrarse en las dinámicas laborales ayuda a la persona que ha estado de baja a encontrar su motivación y sentirse miembro imprescindible del equipo.

Sin embargo, el camino no siempre es fácil, sobre todo cuando se trata de bajas laborales de larga duración, por lo que a continuación te proponemos una serie de pautas.

 

Tomarse un periodo de transición

Días antes de volver al trabajo, sería recomendable intentar adaptar nuestro horario al que tendríamos si estuviésemos trabajando. Cuidar la hora de acostarse y levantarse ayuda a integrar en nuestro día a día la jornada laboral.

También es recomendable hablar con algún compañero del trabajo para que nos pusiese al día de como está el ambiente laboral, si ha habido algún cambio o modificación que nos convendría saber.

 

¿Los primeros días? Con mucha, mucha calma

Una buena manera de afrontar la vuelta a la rutina es hablar con los superiores y explicarles cómo nos encontramos, de modo que quede constancia de que rendir al 100% no será del todo posible.

Sé que esto no se puede hacer en todos los trabajos, pero, si es factible hazlo.

También sería ideal empezar con una media jornada en vez de jornada completa si fuese el caso, e ir poco a poco aumentando las horas.

 

Fuera culpa y fuera juicios

Para volver a encontrar el equilibrio necesitarás tiempo. Por ello, no hay que dar cabida a los juicios, culpas o remordimientos. Piensa que estás en un proceso de autocuidado, por lo que añadirte más peso a la mochila es contraproducente.

Eres igual de válido, o puede que incluso más, porque esta experiencia, aunque haya sido dificultosa, te ha servido para parar y valorar tu salud mental y física.

Tampoco hagas caso de aquellos compañeros que pongan en duda tu baja o tu capacidad como empleado.

 

Cuídate fuera del entorno laboral

Puede que lo hayas puesto en práctica los días que has estado de baja, pero, de no ser así, ha llegado el momento de cuidarse.

Dormir las suficientes horas, realizar alguna actividad física, comer de manera saludable y realizar algún hobby.

Estos suelen ser los pilares de una persona saludable, pero puedes integrar otras actividades o pautas.

Practicar mindfulness, aprender técnicas de relajación o disfrutar del ocio con amigos y familia también son buenas formas de autorregularnos y cuidarnos.

 

Trabajar las actitudes y pensamientos

Puede que la vuelta al trabajo te suponga enfrentarte a temores nunca vistos.

Pensar que no vas a ser competente en el puesto, sentir que ya no hay conexión con los compañeros, sentirse desanimado o pensar que vas a ser el centro de atención de toda la plantilla son sólo algunos ejemplos de los pensamientos que pueden aparecer.

Sea cual sea tu pensamiento, idea incapacitante o miedo recurrente, lo importante es poder detectarlo y trabajarlo con un psicólogo antes de volver al puesto.

 

Revisa qué te llevo a ese nivel de ansiedad

Te propongo un ejercicio muy simple, pero, a la vez, muy efectivo para alejar los sentimientos negativos.

Para ello, sólo tienes que hacer una lista de todas aquellas cosas que te llevaron a acumular ansiedad y tensión, y aparte, otra lista paralela dónde apuntarás todas aquellas estrategias que puedes realizar para evitar sentirse así.

Para poder realizarlo, mi consejo es que cuánto más concreto seas, mejor.

Por ejemplo, una cosa que podría crear ansiedad es quedarse callado durante las reuniones de equipo o realizar horas extra de más, mientras que las estrategias a llevar a cabo podrían ser no realizar horas extra o ser más participativo en las charlas o con el equipo en general.

Lo positivo de esta actividad es que nos hacer ser conscientes de lo que queremos y lo que no queremos, por lo que de algún modo es una buena forma de practicar la asertividad.

 

Espero haberte ayudado con estas pautas a que tu reincorporación laboral sea todo un éxito.

No olvides que eres igual o mejor empleado que antes, sólo necesitas un poco de tiempo y mucho cuidado hacia ti mismo.

 

Para cualquier duda o solicitud, no olvides en contactar con nosotros. Como sabes, somos psicólogos especialistas en el tratamiento de la ansiedad y podemos ayudarte.

Compartir en redes sociales

Deja tu mensaje